SYD BARRETT SE HA IDO AL CIELO

PARA ZAZÚ, AMANTE DE LOS SONIDOS DE LA CAVERNA
Queridos niños de la edad del mp3: hace mucho tiempo, había en Inglaterra un grupo de jóvenes como vosotros que se propusieron saltar la barrera de los tres acordes made in Beatles y se propusieron que la experiencia de escuchar un disco de rock transmutase en un viaje sin necesidad de moverse del sofá. Al muchacho del título, Syd Barrett, se le ocurrió bautizar el invento con los nombres de sendos hombres de blues: Pink Anderson y Floyd Council, lo que daba como resultado el singular nombre de Pink Floyd.
Diversos problemas asociados a un permanente estado de flipe le separaron de la banda al poco tiempo de que la máquina de los sueños cogiese velocidad. Y desde aquí le decimos adiós y le damos gracias por haber fundado el grupo que mejor ha sabido ofrecer a sus oyentes la sensación de evasión absoluta que el arte de verdad consigue.
Sigue brillando para siempre:
Remember when you were young, you shone like the sun.
Shine on your crazy diamond.
Now there's a look in your eyes, like black holes in the sky.
Shine on your crazy diamond.
You were caught on the cross fire of childhood and stardom, blown on the steel breeze.
Come on you target for faraway laughter,
come on you stranger, you legend, you martyr, and shine!
You reached for the secret too soon, you cried for the moon.
Shine on you crazy diamond.
Treatened by shadows at night, and exposed in the light.
Shine on you crazy diamond.
Well you wore out your welcome with random precision, rode on the steel breeze.
Come on you raver, you seer of visions, come on you painter, you piper, you prisoner, and shine!
3 Comments:
Kinterín, muchas gracias por tu dedicatoria y por este sublime post. Al final me vas a omnubilar con tanta entrada sublime, voy a meter el rabito entre las piernas (jijiji) y no voy a ser capaz de escribir nada por aquí para no quedar a la altura del betún...
Y nada, sólo decirte que como nos vemos poco últimamente, muchas veces pienso que I wish you were here...
Desde la era de la Pangea y los monos bailando al compás del Anillo de los Nibelungos, el hombre jamás pudo llegar a su propio monolito y descubrir la verdad de lo que le rodea.
Tomemos todos de él y su ácido será repartidos por todos nosotros.
...En un lugar de Proja, de cuyo Capitan no quiero acordarme...
¡CAPITÁNNNNNNNNNNNNNNNNNN! ¡BIENVENIDO! ME COLMA DE ORGULLO TU TESTIMONIO, LOADO SEA POR SIEMPRE EL ORGULLO PROJIANO.
A mi también me molan los Floyd, claro.
2006, odisea del absurdo.
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