Pongamos que hablo de Madrid
Como suele decir la gente, en Madrid podemos encontrar la peor cara de una ciudad sin norte, impersonal y fría. Aún y así, cuando la conoces, hay veces en las que puedes sentir que está ahí sólo para tí: una noche volviendo a casa, andando sola por una avenida, viendo todas las luces...
Otras veces -y los que me conocéis sabéis que es difícil que yo diga esto-, pienso que hasta me gusta estar aquí. Sobre todo cuando voy por el Centro y estoy en buena compañía, como el domingo pasado.




2 Comments:
Que va, que va...Yo no sé quién es ese personaje...Se colaría en la foto.
Qué bonito el Madrid castizo y sus apuestos espontáneos.
Publicar un comentario
<< Home